miércoles, 30 de marzo de 2011

Introducción a la Biblia y Métodos Exegéticos

3. ¿La exégesis y hermenéutica bíblicas son necesarias enseñarlas al creyente del pueblo de Dios que lee la Biblia, o solo es facultad de especialistas?

Creo que si es necesario. La comprensión de la Palabra de Dios no es para especialistas sino para todo el Pueblo de Dios. Pero habría que observar lo siguiente, cuando el creyente no domina la terminología técnica, habrá de expresarse en un vocabulario más accesible a él. Por ejemplo, G. Lohfink expone de forma didáctica la historia y crítica de las formas en su obra “Ahora entiendo la Biblia”. Cesar Mora Paz muestra dicha necesidad en “Nuevas formas de leer la Biblia”. Severino Croatto presenta ejemplos sencillos donde aplica sus “Hermenéuticas”. Por último, Toribio Tapia Bahena con su pedagogía de la “Lectio Divina” supone dicho conocimiento, al menos en el primer paso de la lectura y comprensión del texto. Además, se hace necesario para leer y vivir la Palabra de Dios en la Iglesia y no caer en pietismos falsos, espiritualidades verticalistas, lecturas fundamentalistas y subjetivas como lo previene la Dei Verbum (nn. 12.23), PCB en la Interpretación de la Biblia en la Iglesia (I.F y III) y la Verbum Domini (nn. 29-49).

Bibliografía: G. Lohfink, Ahora entiendo la Biblia. Crítica de las formas, Madrid 1977. César Mora Paz, Nuevas formas de leer la Biblia en la Iglesia, México 1998, pp. 73-108. Toribio Tapia Bahena, Para una interpretación bíblica contextualizada, en: Reseña Bíblica 39 (2003), pp. 54-57. José Severino Croatto, Hermenéutica Bíblica. Para una teoría de la lectura como producción de sentido, Buenos Aires 2000. Id., Hermenéutica Práctica. Los principios de la hermenéutica bíblica en ejemplos, Quito 2002. Concilio Ecuménico Vaticano II, Dei Verbum, Madrid 1965. Pontificia Comisión Bíblica, Interpretación de la Biblia en la Iglesia, Vaticano 1993. Benedicto XVI, Verbum Domini, México 2010.

4. ¿Es posible fundamentar la Biblia como libro que contiene una palabra que es divina y humana a la vez?

Por supuesto, aquí tocamos el fenómeno de la “inspiración”. Por un lado, Dios inspira al hombre para que escriba “todo y solo lo que Él quería”. Por otro lado, el hombre intervine de forma activa empleando sus facultades y talentos. Hay algunos especialistas que distinguen entre “Palabra de Dios” e “Inspiración”, otros lo tratan en un mismo asunto. Dios se comunica con un lenguaje accesible al hombre, la Palabra. La Palabra es propia de la persona y es el vehículo de la comunicación. De allí, hablamos de un Dios personal. La palabra expresa sentimientos, decisiones, órdenes, conceptos, ideas. La Palabra cumple funciones específicas, es decir, es informativa, expresiva e interpelativa como lo señala Mannucci, Junco y Lambiasi. Por eso, en la Biblia descubrimos que la Palabra de Dios está encarnada en el lenguaje humano, esto lo comprendemos gracias al misterio de la Encarnación. Por tanto, hablamos de la Palabra divino-humana.

Bibliografía: V. Mannucci, La Biblia como Palabra de Dios, Bilbao 1997. Aa.Vv. Biblia y Palabra de Dios, Estella 1989. C. Junco Garza, Escucha, Israel. Introducción a la Sagrada Escritura, México 1995. F. Lambiasi, Breve introducción a la Sagrada Escritura, Barcelona 1988. M. A. Tábet, Introducción general a la Biblia, Madrid 2003. Aa.Vv., La Palabra de Dios en lenguaje humano, Salamanca 1994. R. E. Brown, 101 preguntas y respuestas sobre la Biblia, Salamanca 2006. J.Quezada del Río, Los hechos de Dios. ¿Qué es la Biblia? Por qué y cómo leerla, México 2005. E. Arens, La Biblia sin mitos. Una introducción crítica, Lima 2004.

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