1. ¿Cómo se ha hecho, cómo se hace y cómo se debería de hacer teología desde tu punto de vista? (convendría basarse en ALSZEGHY-FLICK Cómo se hace teología, que viene referido en la guía de actividades de la materia, 1ra unidad, pero no necesariamente).
La teología se ha elaborado en proceso histórico distinto en cada época, de ahí que hablamos de la teología patrística y su método con su referencia escrituraria, siendo testigos de la Traición y dándose los inicios con el diálogo de la cultura grecolatina. Además de la teología y método del Medievo, Moderna y Contemporánea. Dándose en nuestros tiempos un nuevo horizonte a partir del Concilio Vaticano II.
En la época postconciliar, se han dado varias propuestas metodológicas de la teología como el de inmanencia de Blondel, el transcedental de Rahner, el psicológico de Newman y el de la correlación de Tillich.
Sin embargo, se debería hacer teología con un método de integración de los métodos mencionados. También cabe mencionarse que la mayoría de los teólogos coinciden en tomar los lineamentos del Vaticano II: La Sagrada Escritura, los Padres, la Tradición, el Magisterio como auditus fidei y la interdisciplinaridad, es decir, su relación con la filosofía, con las diversas ciencias hermenéuticas, síntesis teológica como intellectus fidei. No se puede hacer teología si no se toma en cuentas estos aspectos mencionados.
Bibliografía: G. Pozzo, Método, en: Diccionario de Teología Fundamental, Madrid 1992, pp. 908-927. R. Fisichella, Introducción a la Teología Fundamental, Estella 1993, pp. 61-76. J. Crespo Garduño, Fe y cultura como quehacer teológico, México 1993, pp. 25-31. J.B. Libanio – A. Murad, Introducción a la Teología. Perfiles, enfoques, tareas, México 1996, pp. 72-100. J. M. Rovira Belloso, Introducción a la Teología, Madrid 1996, pp. 123-148. 151-193. J.-P. Torrel, Nuevas corrientes de Teología Fundamental en el período postconciliar, en: R. Latourelle – G. O’Collins, problemas y perspectivas de la Teología Fundamental, Salamanca 1982, pp. 23-40.
La teología se ha elaborado en proceso histórico distinto en cada época, de ahí que hablamos de la teología patrística y su método con su referencia escrituraria, siendo testigos de la Traición y dándose los inicios con el diálogo de la cultura grecolatina. Además de la teología y método del Medievo, Moderna y Contemporánea. Dándose en nuestros tiempos un nuevo horizonte a partir del Concilio Vaticano II.
En la época postconciliar, se han dado varias propuestas metodológicas de la teología como el de inmanencia de Blondel, el transcedental de Rahner, el psicológico de Newman y el de la correlación de Tillich.
Sin embargo, se debería hacer teología con un método de integración de los métodos mencionados. También cabe mencionarse que la mayoría de los teólogos coinciden en tomar los lineamentos del Vaticano II: La Sagrada Escritura, los Padres, la Tradición, el Magisterio como auditus fidei y la interdisciplinaridad, es decir, su relación con la filosofía, con las diversas ciencias hermenéuticas, síntesis teológica como intellectus fidei. No se puede hacer teología si no se toma en cuentas estos aspectos mencionados.
Bibliografía: G. Pozzo, Método, en: Diccionario de Teología Fundamental, Madrid 1992, pp. 908-927. R. Fisichella, Introducción a la Teología Fundamental, Estella 1993, pp. 61-76. J. Crespo Garduño, Fe y cultura como quehacer teológico, México 1993, pp. 25-31. J.B. Libanio – A. Murad, Introducción a la Teología. Perfiles, enfoques, tareas, México 1996, pp. 72-100. J. M. Rovira Belloso, Introducción a la Teología, Madrid 1996, pp. 123-148. 151-193. J.-P. Torrel, Nuevas corrientes de Teología Fundamental en el período postconciliar, en: R. Latourelle – G. O’Collins, problemas y perspectivas de la Teología Fundamental, Salamanca 1982, pp. 23-40.
2. ¿Se puede abordar la teología como ciencia, sí o no, fundamenta tu respuesta?
Claro que la Teología se puede abordar como ciencia, pero hay que aclarar, que no como las ciencias experimentales o empíricas, dado que su objeto de estudio es algo evidente con el cual se puede experimentar, verificar, comprobar, manipular y repetir los resultados obtenidos. En el caso de la Teología es una ciencia por el instrumental científico que utiliza y no por su objeto. Además la identidad de la ciencia se define por el objeto que estudia y no viceversa; en otras palabras, el objeto no define a la ciencia. Por ello se dice que el objeto de la Teología es el acontecimiento de la Revelación, algunos autores prefieren decir “Historia de la Salvación”, y la fe de los cristianos en comunidad eclesial. Por eso dirá R. Fisichella, refiriéndose al acontecimiento de la Revelación que «ha sido dado “una vez por todas” en la historia de la humanidad», es decir, no hay verificación ni repetición de hechos, que habrá de «probar su solidez histórica, mediante diversas ciencias históricas y arqueológicas, valorando su sentido a través de un plan hermenéutico que permita la comprensión del significado real de los textos y la intención de los autores…».
Bibliografía: G. Pozzo, Método, en: Diccionario de Teología Fundamental, Madrid 1992, pp. 908-927. R. Fisichella, Introducción a la Teología Fundamental, Estella 1993, pp. 61-76. J. Crespo Garduño, Fe y cultura como quehacer teológico, México 1993, pp. 25-31. J.B. Libanio – A. Murad, Introducción a la Teología. Perfiles, enfoques, tareas, México 1996, pp. 72-100. J. M. Rovira Belloso, Introducción a la Teología, Madrid 1996, pp. 123-148. 151-193. M. Seckler, Teología y ciencias, en: Diccionario de Teología Fundamental, Madrid 1992, pp. 1423-1430.
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